Ni siquiera soy una cara bonita

12.16.2010

Gualo

Tengo un amigo. Se llama Eduardo y tiene mi edad. Cuando su hermano era pequeño no podía pronunciar un nombre tan complicado y lo llamaba Gualo.


Conocí a Gualo un día entre semana. Me habló de su novia, Nata, a la que quería mucho y con la que llevaba poquito tiempo, con la que, me aseguró, se casaría cuando fuera un poco más grande. Hablamos de música, intercambiamos teléfonos. A veces nos llamábamos sólo para decirnos "hola", para preguntarnos cómo estuvo el examen, para llorarnos tantito. A veces nos enviábamos mensajes, nos pedíamos consejos y los adornábamos con caritas tristes.

Gualo tiene los ojos verdes. Verde moco, como el matiz que solía manejar y que una vez chocó. Verdes como mi color favorito. Su cabello es castaño, lacio, "abundante como el de Elvis". Sus manos flacas y largas. Su voz rasposita. Tocaba la guitarra, el bajo, la batería, el banjo, el teclado, el pandero, cantaba y hacía de comer quesadillas.


Todas las noches nos encontrábamos en el Messenger. Nos burlábamos de nuestras fotos, jugábamos con la cámara. A veces nos quejábamos de esos a quienes queremos, a veces nos contábamos secretos. Hablábamos de su viaje a Japón y a Rusia, de nuestros amigos. Siempre nos despedíamos diciéndonos "te quiero", te quiero's que adornábamos con "cara de chango" o "morrita".

Un día Gualo desapareció. O a lo mejor yo desaparecí. Me gusta pensar que nos fuimos a buscar pero que no nos encontramos y no supimos cuándo volver.



Pero hoy encontré a Gualo. Ya no tiene el mismo auto, ya no va a la misma escuela, ya no vive en la misma casa. Ahora Gualo vive cerca de su novia, Natalia, con la que planea casarse en unos años. Trabaja, estudia en otro lugar, fuma, camina en otra ciudad. Ahora tiene un tatuaje.



Pero allí dentro, lo que importa, lo que nos hace amigos, sigue igual.

Un día voy a conocer a Gualo en persona. Ahora vive en Guadalajara, más cerca de mi que Monterrey. Ese día recordaremos todas las estupideces que nos compartimos por Internet, como esta entrada. ¿O no, pinche regio cabeza de hobbit?

4 comentarios:

  1. hahahaha te quiero pinche changa, está perrisimo :D gracias quedo machin perron! Te quiero loca bipolar y drogadicta

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